
10 consejos para un reportaje de Primera Comunión
Si estás preparando la Primera Comunión de tu hijo o hija y buscas que el reportaje sea una experiencia tranquila y natural, estos consejos pueden ayudarte a disfrutar mucho más de ese día.

Preparar una Primera Comunión implica cuidar muchos detalles: el vestuario, la ceremonia, la celebración… y también el reportaje fotográfico.
Un buen reportaje no consiste solo en obtener fotografías bonitas, sino en conseguir que vuestro hijo o hija disfrute de la experiencia.
Estos diez consejos os ayudarán a preparar la sesión para que todo fluya con naturalidad y el recuerdo perdure durante muchos años.
Consejo nº 1. Elegid a alguien en quien podáis confiar
Las fotografías tienen que gustaros, por supuesto. Pero igual de importante es la forma de trabajar del fotógrafo.
Los niños se cansan antes que los adultos. Necesitan jugar, sentirse cómodos y olvidarse de la cámara.
Cuando confían en la persona que está realizando el reportaje de Primera Comunión, dejan de posar y empiezan a ser ellos mismos.
Ahí es donde nacen las fotografías más naturales y los recuerdos más auténticos.

Consejo nº 2. No le pidáis que pose.
Evitad frases como: "Sonríe, pero no mucho", "No enseñes el hueco del diente" o "Ponte como te he dicho".
Sin querer, esos comentarios pueden hacer que vuestro hijo se sienta observado y aparezcan inseguridades justo en un día que debería disfrutar.
Los niños transmiten mucho más cuando se sienten libres que cuando intentan hacerlo perfecto.
Dejad que jueguen, se muevan y sean ellos mismos. Ahí es donde nacen las fotografías más naturales.


Consejo nº 3. Cada niño tiene su propio ritmo
Hay niños que hablan sin parar y otros que necesitan unos minutos para coger confianza.
Hay quienes no dejan de correr y quienes prefieren observar antes de empezar a disfrutar.
No compares a tu hijo o hija con nadie. Tampoco esperes que reaccione como lo harían otros niños.
Un buen reportaje de Primera Comunión no consiste en cambiar su personalidad, sino en respetarla.
Cuando dejamos que sean ellos quienes marquen el ritmo de la sesión, las fotografías dejan de ser posados y empiezan a convertirse en recuerdos de verdad.
Consejo nº 4. Los primeros minutos son importantes.
Los primeros minutos de una sesión suelen marcar todo lo que viene después.
Si un niño llega y siente que tiene que posar delante de toda la familia desde el primer instante, es fácil que aparezcan la vergüenza, las muecas o esa sonrisa forzada que todos conocemos.
Por eso me gusta empezar sin prisas.
Hablamos, paseamos, jugamos un poco y dejamos que vaya descubriendo el lugar sin sentir que está siendo observado continuamente.
Cuando llega ese momento en el que se olvida de la cámara, es cuando empiezan a aparecer las fotografías que de verdad merecen la pena.


Consejo nº 5. La familia también forma parte del recuerdo.
Las fotografías con hermanos, padres, abuelos e incluso con las mascotas también cuentan una parte importante de la historia de ese día.
Un reportaje de Primera Comunión no solo habla del niño o de la niña. Habla de las personas con las que compartió uno de los días más especiales de su infancia.
Después habrá tiempo para los retratos individuales, pero no olvidéis reservar unos minutos para esas fotografías en familia que, con los años, suelen adquirir un valor incalculable.
Consejo nº 6. Mantén su estilo de siempre.
La Primera Comunión no es el mejor momento para hacer cambios importantes en el aspecto de tu hijo o hija.
Un corte de pelo completamente diferente, un peinado poco habitual o cualquier cambio de última hora puede hacer que, cuando volváis a ver estas fotografías dentro de unos años, sintáis que no reflejan cómo era realmente en aquella etapa de su vida.
Lo más bonito de un reportaje de Primera Comunión es que conserve su esencia. Que, dentro de veinte años, sigáis viendo en esas imágenes al niño o a la niña que recordáis.

Consejo nº 7. Un pequeño descanso también cuenta.
Los niños disfrutan mucho más cuando pueden hacer una pausa de vez en cuando.
A veces, un descanso de apenas quince minutos marca la diferencia entre terminar cansados... o terminar con una sonrisa.
Llevar una botella de agua y un pequeño tentempié es un detalle sencillo que ayuda a que el reportaje siga siendo una experiencia agradable.
Cuando un niño está cómodo y descansado, las fotografías también lo reflejan.


Consejo nº 8. Un pedacito de su mundo.
No hace falta llegar cargados de cosas, pero sí traer algún detalle que forme parte de su mundo.
Puede ser un juguete, una cometa, un balón, un instrumento, un libro o cualquier objeto que hable de quién es y de lo que le gusta.
Cuando los niños se rodean de cosas que sienten como propias, se relajan, juegan y el reportaje deja de ser una sesión de fotos para convertirse en una experiencia.
Consejo nº 9. Los pequeños detalles cuentan.
Viste a los niños como si fueran a hacer la Primera Comunión ese mismo día. Cada detalle suma.
Si hay una medalla especial, un rosario, un reloj heredado, una pulsera o cualquier objeto con un significado especial para vuestra familia, no olvidéis traerlo.
Los fotógrafos vemos muchas cosas... pero no podemos adivinar cuáles son los recuerdos que tienen un valor especial para vosotros.
A veces, un pequeño detalle termina convirtiéndose en una de las fotografías más importantes del reportaje.


Consejo nº 10. Lo primero: disfrutar del día
Las fotografías de la Primera Comunión no son lo más importante.
Lo más importante es vuestro hijo o vuestra hija.
Que disfrute de ese día.
Que viva la experiencia sin prisas, sin presiones y rodeado de las personas que más quiere.
Que los valores que queréis transmitirle le acompañen durante toda la vida.
Porque las fotografías serán el recuerdo de ese día... pero lo verdaderamente importante será haberlo vivido juntos.
¿Y vosotros? ¿Cómo imagináis ese día?
Cada familia vive la Primera Comunión de una forma diferente.
Hay niños que llegan con muchísima ilusión, otros con más nervios, algunos sueñan con hacerse fotos en la playa, en el bosque o en su rincón favorito.
No existe un reportaje perfecto. Existe el reportaje que habla de vuestro hijo o de vuestra hija.
Si creéis que esa forma de entender la fotografía encaja con vosotros, podéis escribirme a través del formulario de contacto o llamarme al 654 79 77 37.
Estaré encantado de hablar con vosotros y ayudaros a preparar una sesión tan especial como ese momento.
Escribidme sin compromiso. Será un placer conoceros.