REPORTAJE DE PRIMERA COMUNIÓN EN EL PALACIO DE CARLOS V
Hace tres años fotografié la Primera Comunión de Lucía.
Este año llegó el turno de Ainara y sus padres volvieron a confiar en mí para fotografiar también este momento.
El reportaje se realizó en el Palacio de Carlos V y en el Carmen de los Mártires, los mismos escenarios en los que ya había fotografiado a Lucía.
Volver a encontrarse con una familia después de varios años y acompañarla de nuevo en un momento importante es, para mí, una de las partes más bonitas de este trabajo.

Tres años después, la historia continúa
En aquel reportaje, Ainara aparecía junto a sus hermanos. Una fotografía más de aquel día que, con el paso del tiempo, terminó adquiriendo un significado especial.
Tres años después, volvimos a encontrarnos en el mismo lugar, esta vez para su propio reportaje de Primera Comunión.
Volver a fotografiar a una familia que ya conoces tiene algo diferente. Ya no empiezas desde cero. Reconoces sus gestos, sabes cómo se relacionan entre ellos y puedes centrarte en lo que está ocurriendo delante de ti.

Un reportaje de Primera Comunión muy familiar
Ainara, al igual que su hermana Lucía, contó con sus hermanos para su reportaje de Primera Comunión.

Desde el principio, los tres estuvieron muy presentes en el reportaje. Entre juegos, carreras y complicidades, fueron dejando aparecer esa forma tan natural que tienen los hermanos de relacionarse.
Porque una Primera Comunión no habla solamente del niño o de la niña que la celebra. También habla de las personas que han estado a su lado para llegar hasta ese momento.
Entre juegos y momentos compartidos con sus hermanos, también hubo tiempo para Ainara.

Para detenerse en los pequeños detalles.



En sus gestos, en su forma de mirar, en esos pequeños momentos en los que dejamos de pensar en la fotografía y simplemente dejamos que el momento suceda.







Y después de conocerla un poco más, volvemos a donde todo empieza: a los suyos.

Porque al final, un día como este también se celebra en compañía.


Pero el reportaje de Ainara todavía no había terminado...